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Rampas y accesos

Salva un escalón, un umbral o una entrada sin obras

Salva un escalón, un umbral o una entrada sin obras

Contenido práctico, revisado y pensado para tu recuperación.

Rampas y accesos: salvar un escalón, un umbral o una entrada sin obras

Un escalón de 15 centímetros puede encerrar a alguien en su propia casa. Esta página reúne las rampas y soluciones de acceso —para silla de ruedas, para el umbral de una puerta, para el bordillo, para el coche o la furgoneta— y te dice qué tipos hay, qué pendiente necesitas de verdad y en qué fijarte antes de comprar, sin que tengas que fiarte del folleto.

¿Para quién es?

  • Para quien usa silla de ruedas y necesita entrar y salir de casa, del portal o del coche sin depender de nadie.
  • Para quien camina con andador, muletas o bastón y un desnivel pequeño se ha vuelto un obstáculo.
  • Para quien cuida a alguien y quiere evitar una caída en el escalón de siempre.
  • Para quien necesita algo temporal y sin obras: una recuperación, unos meses, una visita.
  • Para quien busca cargar el coche, la moto o el remolque en el garaje: las rampas de taller son la misma familia y las tienes abajo.

Qué tipos hay (las familias de esta categoría)

  • Rampas para silla de ruedas. La pieza central. Las hay plegables de aluminio (las más comunes, de 61 cm a 183 cm), con superficie antideslizante y capacidad de 270 a 363 kg. Se apoyan y se recogen: no llevan obra.
  • Rampas telescópicas. Se extienden para ajustarse a la altura del escalón y se recogen al mínimo: perfectas para llevarlas en el coche o para un desnivel que cambia.
  • Rampas de umbral o de escalón. Para el desnivel pequeño y traicionero: la puerta de casa, el plato de ducha, el bordillo. Las hay desde 7 cm de altura, y son las más baratas de la familia.
  • Rampas para coche, taller y furgoneta. Otra mitad de la familia, y la de más volumen de búsqueda. Sirven para subir un vehículo o una carga (cambio de aceite, remolque, moto). Se miden en toneladas (hasta 5 t), no en kilos de persona.
  • Accesos y normativa. No todo es producto: la pendiente máxima de una rampa está regulada, y saber qué porcentaje necesitas según la altura que hay que salvar es lo que evita comprar la rampa equivocada.

Cómo se elige: en qué fijarte antes de comprar

  • La altura que hay que salvar. Es el dato nº 1. Un umbral y un tramo de escaleras no piden la misma rampa ni de lejos.
  • La pendiente. A más altura, más larga tiene que ser la rampa para que la pendiente sea segura. Una rampa corta para un escalón alto es empinada y peligrosa, sobre todo para bajar.
  • El peso que va a soportar. Persona más silla, con margen. Y si es para un vehículo, en toneladas.
  • Que sea antideslizante y con borde de seguridad. Sobre todo si llueve o si la usas en un baño. Es la diferencia entre una rampa y una trampa.
  • Ancho útil. Mide la silla (o la rueda del coche) y déjale margen por los dos lados. El ancho es el motivo más común de devolución.
  • Que se pliegue y cuánto pesa. Si la vas a mover o guardar, el peso de la rampa (no el de la persona) manda: hay modelos de 61 cm realmente portátiles.
  • Si el escalón tiene rellano o curva. Una rampa recta no resuelve un giro. Mídelo antes de comprar.

¿Rampa o salvaescaleras?

Si el desnivel es un escalón corto o un umbral, la solución es una rampa: barata, sin obra y la pones tú. Si lo que hay son escaleras de un piso entero, la rampa se vuelve inviable (te haría falta una pendiente imposible) y lo que toca es un salvaescaleras o un elevador. Y si la rampa es para moverte con tu silla, encaja con la categoría de sillas de ruedas, donde tienes cómo elegir la silla.

Aviso

Esta información es divulgativa y no sustituye el consejo de tu médico, tu fisioterapeuta o tu terapeuta ocupacional. Una rampa mal medida o con demasiada pendiente es un riesgo de caída: si dudas, consulta a un profesional antes de instalarla.